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¿Es segura la casa de tus padres? 8 cambios que reducen el riesgo de caídas y que puedes hacer en una tarde

Una buena parte de las caídas de las personas mayores ocurren en casa: en el baño, en el pasillo, al levantarse de la cama de madrugada. Y muchas se pueden evitar con cambios que cuestan poco dinero y una tarde de trabajo.

Si vives cerca de tus padres, o los visitas de vez en cuando, esta lista te sirve para revisar su casa con otros ojos. Hazla sin prisa y, si puedes, con ellos al lado: son quienes mejor saben por dónde se mueven y qué les incomoda.

8 cosas que revisar en casa

  1. Alfombras y cables. Las alfombras sueltas y los bordes levantados son una trampa. Retíralas, fíjalas por debajo con cinta antideslizante o quita las que no hagan falta. Recoge los cables que cruzan el paso.
  2. Luz suficiente, sobre todo de noche. Una luz de noche entre el dormitorio y el baño evita levantarse a oscuras. Comprueba que hay interruptores al alcance desde la cama y buena iluminación en pasillos y escaleras.
  3. El baño, la zona más delicada. Suelo de la ducha antideslizante, un asidero firme anclado a la pared (las ventosas no son seguras) y, si le cuesta mantenerse de pie, un asiento para ducharse. Si le cuesta levantarse del WC, existen alzas que lo facilitan.
  4. Calzado de casa. Zapatillas cerradas, que sujeten el talón y con suela antideslizante. Las chanclas, o andar solo con calcetines, aumentan el riesgo de resbalar.
  5. Altura de cama y sillón. Si necesita impulsarse varias veces para levantarse, probablemente el asiento esté demasiado bajo o demasiado blando. Uno firme, a una altura que deje las rodillas más o menos en ángulo recto, se lo pone mucho más fácil.
  6. Pasillos y zonas de paso despejados. Pufs, macetas o muebles pequeños en medio del camino, mejor fuera. Deja espacio para que pueda girar con andador o bastón.
  7. Escaleras y escalones. Pasamanos firme, a ser posible a ambos lados, y el primer y el último escalón marcados con una cinta de color para que se vean bien.
  8. Todo al alcance. Lo que usa a diario (platos, medicación, mando, teléfono) entre la cadera y el hombro, para que no tenga que agacharse ni subirse a una silla. Y el teléfono siempre cerca; si vive solo o sola, merece la pena valorar un servicio de teleasistencia.

Lo que la casa no arregla: la fuerza y el equilibrio

Una casa bien preparada ayuda, pero no sustituye a unas piernas fuertes y a un buen equilibrio. Además, el miedo a caerse lleva a moverse menos, y moverse menos hace perder fuerza, lo que aumenta el riesgo. Es un círculo que cuento con más detalle en los artículos sobre el miedo a caerse y sobre la debilidad muscular.

Hay señales que indican que conviene que alguien lo valore:

  • Se agarra a los muebles para moverse por casa.
  • Tarda en levantarse de la silla o del sillón.
  • Ha tenido un tropiezo o una caída reciente.
  • Ha empezado a evitar salir, bajar escaleras o ducharse sin ayuda.

Si ha habido una caída reciente, lo primero es que lo vea su médico.

Cómo puedo ayudarte

Cuando voy a casa de una persona mayor, no solo trabajo con ella: observo cómo se mueve en su propio espacio. Cómo se levanta del sillón, cómo entra en el baño, cómo gira en el pasillo. Con eso puedo decirte qué cambios merecen la pena en su caso concreto y qué ejercicios le ayudan a ganar seguridad en esos movimientos.

Es una valoración sencilla, sin obras ni aparatos, y te evita tener que adivinar. Si tras repasar la lista algo no te encaja, escríbeme y lo vemos.

¿Quieres que vea cómo se mueve en su casa?

Valoración a domicilio en Murcia ciudad y pedanías. Cuéntame qué te preocupa y vemos cómo ayudaros.

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